Siempre nos han dicho que con la comida no se juega, pero parece ser que estos “buenos” hábitos han cambiado. Hoy os traemos dos buenos ejemplos.
Si hace tiempo os mostrábamos unas impresoras para pan de molde, hoy os traemos un paso más en la tecnología culinaria, la impresora de comida. Marcelo Coelho y Amit Zoran jóvenes investigadores del MIT, el Instituto Tecnológico de Massachusetts, han creado CORNUCOPIA, una especie de fábrica de comidas al gusto de cada uno, como si fuera una impresora tridimensional de las que se usan hoy en día, pero que trabaja mezclando los ingredientes de cada receta.

La máquina, que tiene un mecanismo aparentemente sencillo, se ocuparía de mezclar, cocinar y depositar los alimentos en recipientes especiales para luego degustarlos o guardarlos en la nevera para cuando los precisemos. Cuando la encendemos, los ingredientes bajan por tubos a un mezclador y depositan las combinaciones de comida, sin el humo y el desorden de la cocina “tradicional”, con más eficiencia y cero desechos. Con este invento, se podrían controlar con mayor exactitud los valores nutritivos y vitamínicos de los alimentos que ingerimos.
Y por si os parece poco, además enfría y calienta.

Nuestro segundo invento es para los peques de la casa. Desde Australia nos llega el Match & Munch de Lunch Punch. Se trata de unos moldes para convertir los sandwiches en pequeños puzzles, pudiendo incluso ensamblar varios de ellos para formar uno megasandwich. Ideal para preparar la fiesta de cumpleaños del nene o la nena. Además, en la web de Lunch Punch encontraremos muchas más formas para hacer muy divertidas las meriendas de los peques.

