A los responsables de Industrias Gastronómicas Cascajares, establecida en la localidad palentina de Dueñas, sólo les faltaba adaptar su tradicional y exquisito Capón de Cascajares al consumidor celíaco, suprimiendo el gluten.

Tras el éxito de ventas que tuvo las pasadas navidades, agotándose los 18.000 capones rellenos previstos para la campaña de Navidad en España, Francia, Italia y Alemania, y las numerosas peticiones realizadas el pasado año por personas celíacas para que el capón relleno se elaborase sin gluten, se tomó esta decisión.
A partir de estas navidades, el 7 % de la población española que sufre la enfermedad, podrán celebrar estas fiestas junto a toda la familia en torno a un Capón de Cascajares relleno de foie, orejones de albaricoque y piñones con salsa agridulce de albaricoque. Un producto de calidad certificada que sólo necesita sacarlo de su envase, filetearlo y calentarlo en el horno antes de servirlo en la mesa.

Los capones que se elaboran exclusivamente en la campaña de Navidad, se harán por primera vez, con harina de maíz y arroz, que sustituirá a la harina de trigo. Un hecho que, como han comprobado en Cascajares, no altera ninguna de las propiedades de este plato que conserva igual sabor y presencia, y sí lo hace apto para el consumidor celíaco, que no puede tomar alimentos que contengan gluten, una proteína presente en cereales como el trigo, la cebada o el centeno.
