El mundialmente reconocido diseñador industrial francés, Philippe Starck, que ha basado su trabajo en la funcionalidad de sus diseños y la estética de los mismos, padre de diseños tan conocidos como el exprimidor Juice Salif para Alessi, ha diseñado los envases para el aceite de oliva virgen extra ecológico más caro del mundo: La Amarilla de Ronda.

Starck, para quien lo pequeño tiene tanto o más valor que lo grande, recogió el guante que le lanzó su amigo Pedro Gómez de Baeza, realizar el packaging de la línea de productos ecológicos de LA Organic.
Gómez de Baeza dió total libertad al diseñador para el encargo, al que Starck sólo puso una condición, que el aceite fuera totalmente ecológico, algo comprensible en Starck, ya que es consumidor de alimentos orgánicos, además de vegetariano, desde hace ya 25 años.
La idea de Gómez de Baeza nació al percatarse de que en el mercado estadounidense los aceites procedentes de Italia tenían mejor fama que los españoles, simplemente por que la presentación de estos aceites era más cuidada y tenían un sello de calidad y prestigio que los hacían parecer mejor que los españoles. Para Gómez de Baeza había que situar el aceite español donde se merece estar.
Para la elaboración de La Amarilla de Ronda se ha seguido un modelo vitivinícola centrado en cinco fases:
1. La recolección de la aceituna se ha de realizar en el momento justo, para lo cual hay que fijarse en su color. El momento óptimo es cuando al madurar la aceituna se encuentra a la mitad del proceso de pasar de color amarillo a morado. La recolección se realiza mediante el método tradicional del vareo, aunque también se utiliza la vibración o incluso la recolección a mano. Se evita tener que lavar las aceitunas ya que el agua puede hacer que se pierdan parte de las características de la materia prima.
2. El tratamiento previo o selección de las distintas variedades para almacenarlas evitando que se amontonen.
3. La molturación y el batido, en los que se trituran y baten las aceitunas hasta que empiezan a formarse las primeras gotas de aceite y la centrifugación y la decantación, que separan el aceite del resto. Para ello, la aceituna debe estar a una temperatura de 28º C, para que aporte las cualidades óptimas.
Todas estas fases deben realizarse, a ser posible, el mismo día para no perder un ápice de calidad en el aceite.
4. La selección, en la que participa un grupo de expertos dirigidos por Cristino Lobillo (oleólogo y miembro de la Real Academia de Gastronomía) y el famoso enólogo francés Michel Rolland. Las catas del oro líquido se realizan a ciegas, sin saber la variedad o el terreno del que proceden las aceitunas, y sólo aquellas elegidas se envasan como La Amarilla.
5. El envasado es la última fase, en la que participa Philippe Starck, que eligió un evase de lata porque la luz puede dañar el aceite y en un depósito metálico es más seguro mantener las características del producto.
Se han producido dos tipos de aceite, uno suave, a base de arbequina, para platos o ensaladas con fuertes sabores, y otro intenso para el que mezclan hojiblanca, picual y arbequina, cuyo sabor destaca al mezclarlo con platos de sabores suaves, ya sean pescados, guisos o ensaladas.

Además, se comercializa la gama LA Organic Oro, que se presenta en dos variedades suave e intenso, en formato de 125 y 250 ml. en un exclusivo packaging de cristal diseñado también por Philippe Stark.
La Amarilla de Ronda, un auténtico lujo para paladares de todo el mundo, se distribuye en tiendas de Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Alemania, Suecia, Noruega,… y próximamente dará el salto al mercado oriental. Se presenta en latas desde 125 mililitros hasta 3 litros y el precio aproximado es 30 euros el litro.
